Al tocar suavemente esos puntos nuestras ondas cerebrales se armonizan, permitiendo que viejos patrones de comportamiento, sistemas de creencias y puntos de vista se liberen y den espacio para que disfrutes del presente sin que tu pasado siga proyectándose en tu futuro.
Cuando tus barras son corridas, se potencian tus posibilidades: mientras más fluyan, más aspectos de tu vida pueden mejorar, permitiéndote percibir, saber y recibir infinitas oportunidades en todos los ámbitos.